Creo en mì, divino masculino, poderoso creador de mi cielo en el planeta Yuggoth. Creo en mì, hijo ùnico. Ya que no tuve uno, soy mi amo y señor. Fui producido por obra y gracia del capitalismo, nacì de mi santa madre Ester. Padezco bajo el poder del neoliberalismo. Fui proustificado, muerto y sepultado en vida. Descendì a los infiernos del alcoholismo, la desocupaciòn (el desempleo), la marginaciòn, el aislamiento. Al dejar el alcohol resucitè de entre los muertos, subì a los cielos de la sobriedad y ahora estoy sentado a la derecha del sistema polìtico. Desde allì vengo a juzgar a los poetas vivos y muertos. Creo en la santidad de mi espìritu asexual, mi santa secta; la uniòn, comuniòn y comunidad con mis aliados, no perdono a mis enemigos. Creo en la resurrecciòn de mi talento y en una hermosa vida agradable.
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